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Denuncian que personas en situación de calle usan un espacio junto al Jardín N°1 como baño público

 La problemática de las personas en situación de calle en el centro de Neuquén sumó un nuevo capítulo que involucra directamente a familias y niños. Padres y madres del Jardín de Infantes N°1 “Padre José María”, ubicado sobre Diagonal Alvear, denunciaron que un grupo de personas se instaló en un espacio lindero y lo utilizan como baño público improvisado.

Según relataron, cada mañana, cuando llevan a sus hijos de entre 3 y 5 años al establecimiento, se encuentran con escenas desagradables: personas orinando, defecando, consumiendo alcohol o gritando frases intimidantes. El lugar elegido es un hueco entre el edificio abandonado del ex centro cultural La Conrado y el jardín, más conocido como “Conejito”.

“Los vemos orinar con el miembro afuera y el lugar está lleno de materia fecal que tiene que limpiar la portera del jardín. Después hablamos del cuidado del cuerpo y las partes íntimas con los chicos, pero estas imágenes los exponen a todo lo contrario”, expresó Yanela, una de las mamás que decidió visibilizar la situación.

PREOCUPACIÓN DE LAS FAMILIAS

Las familias coinciden en que se trata de una problemática social compleja, pero remarcan que los niños quedan expuestos. En los minutos previos al ingreso, a partir de las 9, los alumnos observan la escena. “Son diez minutos en los que ven personas orinando o tiradas. Algunos gritan frases como ‘se van a morir todos’. Mi hija de 5 años me pregunta si nos vamos a morir, y eso es gravísimo”, agregó la mujer.

En los últimos días, contabilizaron entre 4 y 7 personas instaladas en el lugar. Para los padres, la situación no solo afecta la convivencia en el espacio público, sino que también representa un riesgo para la salud y la integridad de los menores.

RECLAMO AL ESTADO Y SILENCIO OFICIAL

Los reclamos se repiten a la Policía, que en general acude al lugar, aunque la situación vuelve a repetirse. “El problema se agrava cada vez más, porque cada vez son más”, remarcan las familias.

Los padres consideran que la responsabilidad excede a la fuerza de seguridad y que es el Estado el que debe intervenir con políticas claras. Entre las propuestas, sugieren cerrar el edificio abandonado de La Conrado o ceder el espacio al jardín para ampliar sus instalaciones.

Mientras tanto, denuncian un “silencio de radio” de los organismos estatales, sin medidas concretas para resolver la problemática. “Estamos en pleno centro de Neuquén y no sé cómo no intervienen. No tenemos por qué soportar esto”, concluyó Yanela.