La desaparición de personas genera preocupación. Cada minuto que pasa sin respuestas profundiza la angustia de familiares y amigos, mientras las autoridades despliegan operativos para rastrear pistas que permitan reconstruir los últimos movimientos de quien falta.
En estos casos, la labor de las fuerzas policiales suele intensificarse a contrarreloj. Rastrillajes en terrenos difíciles, revisión de cámaras de seguridad, entrevistas con testigos y pedidos desesperados en redes sociales se convierten en herramientas esenciales en la búsqueda. Sin embargo, muchas veces, las certezas son escasas y las hipótesis se multiplican.
La misteriosa desaparición de Maximiliano Agesta, un hombre de 34 años conocido en Caleta Olivia, dio un giro inquietante tras el hallazgo de sus pertenencias en una zona costera alejada. La familia confirmó que fueron encontrados objetos personales en las inmediaciones de la llamada Laguna Empetrolada, un lugar poco transitado que ahora se convirtió en el centro de la búsqueda.
Horas después de que se perdiera contacto con él el domingo 10 de agosto, allegados a Agesta encontraron una remera, una malla y un paquete de cigarrillos en un tramo costero ubicado sobre un camino de ripio, entre la Ruta Nacional N° 3 y la Ruta Provincial N° 12, a la altura del cruce hacia Cañadón Seco.
“Los hallaron en la primera curva, en la antigua playa conocida como Laguna Empetrolada. Quienes estaban ahí aseguraron que esos elementos eran de él”, detalló su hermano Diego a la prensa.
Cabe aclarar que estos últimos datos, el hallazgo no fue incluido en el parte oficial. Sin embargo, la familia insiste en que es un dato relevante que puede ayudar a reconstruir sus últimos movimientos.
La Laguna Empetrolada es una playa retirada que en otras épocas solía ser frecuentada por vecinos, pero actualmente se encuentra casi desierta. El terreno irregular y la falta de vigilancia complican las tareas de rastrillaje. Sin embargo, desde el mismo domingo, los Bomberos Voluntarios de Caleta Olivia rastrillan el lugar de forma ininterrumpida.
“No han parado de buscar todos los días, con sus propios medios. Estamos profundamente agradecidos”, dijo la familia.
Maximiliano fue visto por última vez el domingo por la mañana entre las 10 y las 12 en el barrio 2 de Abril. Estaba con una amiga en una casa que no era la suya. Desde entonces, su celular está apagado y no se supo más de él.
En tanto, su familia pide colaboración para dar con su paradero y ante cualquier dato comunicarse a los siguientes números 2975 207 838 y 2975 081 990.
Con información de El Diario Nuevo Día, redactada y editada por un periodista de ADNSUR