Un violento episodio ocurrido en agosto del año pasado en Trelew llegó a la justicia y derivó en la condena condicional de un hombre que, tras reclamarle a su inquilino el pago del alquiler, terminó disparando contra el perro de la familia. El caso fue tratado en una audiencia preliminar en la que se acumularon dos hechos en los que el imputado utilizó armas de fuego y se resolvió una pena mediante un juicio abreviado.
Según relató el Ministerio Público Fiscal, el primer hecho ocurrió el 19 de agosto de 2024, cerca de las 18.30, cuando el imputado se dirigió a la vivienda de su vecino para exigir el pago del alquiler o advertirle que lo desalojaría.
En el lugar se encontraban el inquilino, su madre, su pareja y dos hijas menores. La discusión rápidamente escaló y el propietario invitó al inquilino a salir al patio para “arreglar las cosas de otra manera”. Allí se trenzaron en golpes de puño, hasta que el hombre se dirigió a la calle y extrajo un arma de fuego.
El imputado apuntó contra su inquilino y efectuó tres disparos, pese a que la madre del joven se interpuso entre ambos para evitar que resultara herido. Una vez que las víctimas ingresaron a la vivienda en busca de resguardo, escucharon un cuarto disparo: esta vez, el hombre había disparado contra el perro de la familia, provocándole la muerte. La Fiscalía calificó este hecho como portación de arma de fuego de uso civil en concurso real con daño.
“ACÁ DE MI CASA SE VAN A IR TODOS RENGOS”
El segundo episodio ocurrió el 12 de enero de este año, cuando el mismo hombre compartía una vivienda con otra familia. De acuerdo al relato de la acusación, esa noche sacó un arma de fuego y amenazó a dos hombres que se encontraban tomando mate, al tiempo que gritaba: “Acá de mi casa se van a ir todos rengos”.
Luego disparó al aire y continuó amenazando a los presentes. Una mujer logró llamar a la policía, que llegó de inmediato y halló al agresor armado. Los efectivos le ordenaron soltar el arma, pero el hombre apuntó contra ellos, lo que obligó a realizar disparos disuasivos hasta lograr reducirlo y detenerlo con una escopeta antitumulto.
Por este segundo hecho, la calificación legal fue portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización, en concurso ideal con amenazas agravadas por el uso de arma de fuego.
CONDENA EN JUICIO ABREVIADO
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal informó que el imputado no tenía antecedentes y que se cumplían los requisitos para el procedimiento de juicio abreviado. La defensa coincidió con la valoración y el acusado reconoció su responsabilidad en ambos hechos. El juez Javier Allende homologó el acuerdo y aplicó una condena de tres años de prisión en suspenso.
La pena impuesta incluye pautas de conducta: fijar domicilio en la zona a la que se trasladará por razones laborales, prohibición de acercamiento a las víctimas, presentarse a firmar un libro de asistencia cada cuatro meses y realizar una donación de 500 mil pesos al Comedor del Corazón de Trelew, en diez cuotas mensuales de 50 mil pesos.
De este modo, el violento episodio en el que un reclamo por el pago del alquiler terminó con el asesinato de un animal de compañía encontró una resolución judicial, aunque sin prisión efectiva, pero con condiciones estrictas que el imputado deberá cumplir para evitar que la pena se convierta en de cumplimiento efectivo.