En un contexto de creciente incertidumbre y tensión laboral, la Asociación Bancaria de Rosario denunció una serie de despidos masivos en un banco argentino que ya acumula 60 cesantías en lo que va del año.
El caso volvió a encender las alarmas laborales esta semana, luego de que se confirmara que en una última ronda el banco privado desvinculó a 7 empleados. Esta nueva medida profundiza la preocupante pérdida de puestos de trabajo en la entidad, poniendo en jaque la estabilidad de cientos de familias que dependen directamente del empleo bancario.
DENUNCIAN MÁS DE 60 DESPIDOS EN EL AÑO EN EL NUEVO BANCO DE SANTA FE
El Nuevo Banco de Santa Fe quedó en el centro de la tormenta esta semana a raíz de las asambleas masivas en las distintas sucursales ubicadas en Rosario que llevó adelante el gremio. Los bancos detuvieron sus operaciones, paralizando temporalmente la atención al público en unidades clave como la Casa Matriz y la sucursal Oroño, punto neurálgico de la ciudad.
Analía Ratner, secretaria general de La Bancaria Rosario, fue tajante en su diagnóstico: “La medida de despedir trabajadores sin causa es un atropello directo a las fuentes legítimas de empleo. Esto es un ataque a la dignidad laboral y un llamado de alerta para toda la comunidad de trabajadores bancarios”. Ratner destacó además la predisposición gremial a continuar el diálogo, aunque sin flexibilizar su postura en defensa de los empleados afectados.
La situación crítica no se limita al Nuevo Banco de Santa Fe. El mes pasado, distintas sucursales del Bank City y del Banco Macro se vieron obligadas a cerrar sus puertas, sumándose a una ola creciente de recortes dentro del sector bancario local. Por otro lado, el Santander anunció planes para clausurar cinco sucursales adicionales en la provincia, lo que impactará directamente en decenas de empleos más.
Este panorama afecta a toda la cadena laboral vinculada al sector financiero, desde empleados de mostrador hasta personal administrativo y de mantenimiento, generando un ambiente de incertidumbre y preocupación que se extiende a los clientes y a las comunidades que dependen de estos servicios.
RECLAMOS Y PERSPECTIVA GREMIAL ANTE LA CRISIS BANCARIA
Desde La Bancaria plantearon que estas medidas responden a una estrategia corporativa de reducción de costos a costa del capital humano, provocando un efecto dominó de vulnerabilidad social. Además, enfatizan la necesidad de que el gobierno y las autoridades regulatorias intervengan para garantizar condiciones más estables y proteger el empleo.
El sindicato exige al Nuevo Banco de Santa Fe, así como a otras entidades, que suspendan cualquier tipo de despido injustificado e insta a la apertura de mesas de diálogo con participación del Estado, la patronal y los representantes gremiales.
Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo provincial tomó parte fundamental en la negociación, convocando a las partes para buscar una solución que frene la escalada y permita preservar los puestos laborales. La sociedad civil también observa con atención este conflicto, considerando el impacto que tiene en la economía regional y el bienestar de cientos de familias rosarinas.
MÁS DE 1.200 DESPIDOS EN EL BANCO SANTANDER
El pasado martes 5 de agosto, en las inmediaciones del Banco Santander, trabajadores bancarios denunciaron despidos masivos a nivel nacional, afectando a más de 1.200 empleados en todo el país, incluyendo cinco en Comodoro Rivadavia.
En aquella ocasión y según señaló Gonzalo Martínez, secretario de Organización de La Bancaria, esa medida se enmarcó en un proceso de digitalización bancaria que está eliminando puestos operativos tradicionales, a la vez que impactó negativamente en la atención presencial, especialmente para clientes adultos mayores que requieren asistencia personalizada.
“Hoy hay un abandono hacia el cliente brutal y un miedo para nosotros también del futuro de la organización en el país”, señaló en diálogo con Seta TV.
El secretario Martínez reconoció la difícil situación laboral y social en Comodoro Rivadavia, agravada por despidos también en el sector petrolero, dejando a numerosas familias sin ingresos y con dificultades para reintegrarse al mercado laboral. “Son muchas familias que se quedan en la calle, la situación actual está muy mala; el mercado laboral está muy mal. Estos chicos que hoy se quedan en la calle no tienen la posibilidad de reincorporarse enseguida en el mercado laboral y todos tienen sus gastos y compromisos”, explicó.
Por ello, los trabajadores solicitaron no solo la reincorporación de sus compañeros despedidos, sino también la reconversión de sus puestos hacia funciones de asesoramiento y atención al cliente que permitan mantener un servicio adecuado y humano, especialmente para los jubilados que no pueden o no saben operar por medios digitales.
La protesta se realizó en el marco de un plan de lucha nacional impulsado por La Bancaria, que incluye jornadas de asambleas, retenciones de servicios, movilizaciones y paros progresivos.