En la Oficina Judicial de Trelew se realizó una nueva audiencia en el marco de una causa que investiga un caso estremecedor de reducción a la servidumbre y lesiones leves. Una mujer y su hijo están imputados por haber sometido durante meses a un hombre de 75 años en la localidad de Paso de Indios, tras convencerlo con promesas de cuidados que derivaron en un verdadero calvario.
De acuerdo a lo expuesto por la fiscal general Mariana Millapi, los hechos comenzaron en diciembre de 2022, cuando la acusada convenció a la víctima de viajar a Esquel para atenderse por problemas de salud. Allí, el hombre solicitó un préstamo en el Banco del Chubut por 150.000 pesos. El dinero nunca se destinó a su tratamiento: fue retenido por la mujer, que lo usó para fines personales y para costear un pasaje con el que su hijo también se trasladó a esa localidad.
Al regresar a Paso de Indios, la maniobra continuó. La mujer persuadió al adulto mayor de vender su vivienda y luego lo trasladó junto a su hijo a la casa que ambos ocupaban. Desde entonces, los supuestos “cuidados” se transformaron en control absoluto, sometimiento y violencia.
ENCIERRO, TRABAJOS FORZADOS Y CASTIGOS
Según la acusación, Marta Caucamán y su hijo, Juan José Ovejero, sometieron a la víctima a un régimen de encierro, golpes y amenazas. Lo obligaban a realizar trabajos físicos forzados y lo vigilaban cuando se desplazaba por el pueblo. Como castigo, lo hacían permanecer arrodillado durante horas sobre piedras o le negaban la comida.
El control económico también formó parte del sometimiento. En cada fecha de cobro de la jubilación, los imputados llevaban al hombre al banco para que retirara el dinero, que luego le era arrebatado bajo amenazas. Además, se constató una maniobra anterior en la que Ovejero le había vendido un vehículo a la víctima, que nunca llegó a recibir ni tampoco obtuvo el dinero cuando ese auto fue revendido a un tercero.
El hostigamiento se prolongó hasta agosto de 2023. Según los investigadores, durante esos meses, el hombre vivió bajo un esquema de control que lo despojó de su casa, de sus recursos y de su libertad. La fiscalía describió el accionar de los imputados como una “faena delictiva” destinada a menoscabar la integridad física, psíquica y económica de la víctima.
LA DEFENSA Y LA DECISIÓN JUDICIAL
El defensor público, Carlos Flores Pericich, objetó la acusación y sostuvo que la descripción de los hechos difería de lo expuesto en el control de detención realizado en marzo. Sin embargo, el juez Marcos Nápoli validó la presentación de la fiscalía y resolvió que la investigación continúe su curso.
En las últimas horas, se conoció que la acusada brindó otra versión de los hechos. Durante una audiencia frente al juez Marcos Nápoli, Caucamán rechazó las imputaciones y afirmó que Adolfo Yancamil, la víctima del caso, sería en realidad el verdadero agresor.
Caucamán pidió ser escuchada y no respondió preguntas de la fiscal. “Tengo muy pocos estudios, pero desde 2023 que vivo sometida por este hombre”, aseguró.
La mujer afirmó que cuando el hombre estaba sobrio, era “bueno”; pero cuando se emborrachaba “se transformaba y las evidencias las tengo en el cuerpo”.
De acuerdo con la versión de la mujer, cuando el hombre se encontraba alcoholizado la agredía, quemándole el cuerpo con cigarrillos. “Abusaba de mí una y otra vez. Es un hombre mayor, pero una mujer jamás podrá más que un hombre, y más con mi hipertensión”, aseguró.
El hombre le advertía que, si le contaba algo a su hijo Juan José, lo iba a matar. “No es lo mismo vivir dos días en Paso de Indios que crecer ahí; conozco cada casa, sé cómo es la gente, lo que hacen y lo que no hacen. Es un pueblo corrupto y de cosas tapadas”, aseguró.
La causa sigue en trámite y busca determinar las responsabilidades penales de los acusados por reducción a la servidumbre en concurso ideal con lesiones leves.