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Polémica en Chapelco: acusan al nuevo concesionario de perjudicar al turismo local

 Vecinos, instructores de esquí y representantes del tradicional Club Lacar expresaron su malestar contra la nueva empresa concesionaria del Cerro Chapelco, a la que acusan de eliminar beneficios históricos, aumentar los costos del esquí y afectar negativamente al turismo local. Al mismo tiempo, crecen las sospechas de que la licitación habría estado diseñada para favorecer a un grupo empresario con gran poder económico.

La temporada invernal en San Martín de los Andes comenzó con fuertes controversias. El Cerro Chapelco, eje central de la actividad económica y turística de la región, cambió de concesionario apenas diez días antes de su apertura, en un contexto de impugnaciones legales, reclamos judiciales y un descontento cada vez más visible por parte de la comunidad.

El pasado 24 de junio, el gobierno de Neuquén otorgó por 25 años la operación del centro de esquí a la firma Transportes Don Otto S.A., perteneciente al Grupo Trappa —que también controla el Cerro Catedral en Bariloche y La Hoya en Chubut—.

La adjudicación, realizada tras un proceso licitatorio internacional, fue duramente criticada por la demora en su definición y por las condiciones impuestas al Club Lacar, que por más de seis décadas brindó clases a visitantes y ahora tiene prohibido hacerlo.

Uno de los focos de la indignación es el nuevo tarifario. Se eliminaron los pases gratuitos para personas con discapacidad y mayores de 70 años, los abonos de temporada para residentes y los pases de medio día. La tarifa diaria quedó unificada en $120.000, superando incluso la de Catedral ($115.000), que es el doble de grande y congeló sus precios por decisión municipal.

“Las reglas del juego cambiaron cuando el partido ya había empezado”, afirma Enrique Bartolomé, presidente del Club Lacar, que presentó un amparo judicial para seguir dando clases a turistas, pero fue rechazado. La referente local de esquí adaptado, Claudia Vega Olmos, advierte que las medidas suponen un retroceso de 25 años en materia de inclusión: “No son números que cambien la balanza de la concesión, pero afectan a quienes más lo necesitan”.

El malestar no es solo local. Una petición en Change.org acumula 13.993 firmas, una cifra significativa para una ciudad de 37.352 habitantes. El impulsor, Ignacio Rebollo, denuncia que la nueva política tarifaria “no favorece al turismo interno ni a la economía de San Martín”, y que la falta de promociones o tarifas diferenciadas perjudica la temporada baja.

Desde el Ente Sanmartinense de Turismo (Ensatur), su titular Alejandro Apaolaza reclama la restitución de beneficios y descuentos, mientras el ministro provincial de Turismo, Gustavo Fernández Capiet, sostiene que el concesionario “está en su derecho” de fijar precios y que el pliego solo exigía “tarifas especiales” en términos generales.

En los pasillos del sector turístico circula una sospecha cada vez más repetida: que la licitación estaba “diseñada” para que la gane el Grupo Trappa e incluso no se descartan acciones legales.