La familia de Ekatherina, la nena comodorense de 3 años que aguarda un trasplante de corazón, atraviesa días de incertidumbre y profundo dolor. Por indicación médica, su nombre fue momentáneamente suspendido de la lista de espera, luego de que detectaran lesiones en el cerebro.
La noticia que golpeó fuerte a sus allegados y a la comunidad que acompaña desde hace meses la campaña solidaria para sostener sus tratamientos.
En redes sociales, sus padres compartieron mensajes cargados de angustia y esperanza, describiendo la dura realidad que enfrentan junto a su hija. “Nos encontramos en un momento que solo podemos pensar en lo que era antes de esta tormenta, y a la vez pensamos en todo lo que la tormenta nos dejó”, escribieron.
Conmovidos, definieron a la pequeña como “la niña de las mil batallas” y recordaron cómo ha superado situaciones críticas: “Venciste a la muerte en la forma más literal que existe. Solo los que estuvimos presentes vamos a llegar a entender la magnitud de lo que pasaste y superaste”.
UNA LUCHA DIARIA
Los padres también revelaron las dificultades cotidianas que enfrenta Ekatherina en su estado actual: “Nos aprendimos a conformar con que satures 65, a que tu presión sea la de un bebé recién nacido, y muchas otras cosas que no deberían ser así”.
El camino, aseguran, es incierto y lleno de obstáculos, pero la familia se mantiene unida: “Estamos en una etapa incierta, caminando en medio del desierto, sin saber qué va a pasar. Más descolocados que nunca. Pero estamos todos juntos, y como siempre te dije, te seguimos a donde vos nos lleves”.
En otro de los mensajes, agradecieron el apoyo recibido y remarcaron que la fortaleza de su hija es la que los impulsa a seguir. “Muchos nos han preguntado cómo sigue Eka. Sigue luchando, no esperamos que haya cambios en un día porque las lesiones que tiene son extensas, pero no perdemos la fe en Dios ni en ella. Seguimos firmes y agradecidos por todo”.
NECESIDAD DE CALMA Y CONTENCIÓN
La familia pidió también comprensión y respeto frente a la situación delicada que atraviesan. “Ahora más que nunca se quiere sentir contenida, cerca y que no haya ruidos. Más allá de la lesión, ella entiende todo, por ende se da cuenta de lo que no puede hacer y se frustra. Por eso, si no respondemos mensajes, es porque estamos al 100% con ella, acompañándola a donde ella nos guíe”.
Mientras tanto, Ekatherina continúa hospitalizada, rodeada del amor de los suyos y sostenida por una comunidad que sigue cada paso de su recuperación con fe y esperanza. “Es tu historia, y va a ser tu testimonio”, escribieron sus padres, sintetizando la lucha de una niña que se ha convertido en símbolo de resistencia y valentía.
Tras agradecer las muestras de apoyo, la familia solicitó ayuda para seguir costeando la estadía en Buenos Aires. “Sin su ayuda, estar al lado de Eka juntos hubiese sido imposible”, remarcaron. El alias para donar dinero es todosporeka.