La Escuela Secundaria de Río Negro (ESRN) N.º 35, ubicada en el barrio El Manzanar de Cipolletti, atraviesa un escenario de extrema tensión. Un alumno menor de edad golpeó a un profesor durante una clase, lo que provocó que el docente —operado previamente del corazón— terminara internado en terapia intensiva. Aunque ya se encuentra estable, el hecho dejó en alerta a toda la comunidad educativa.
El episodio no fue aislado. Según denunciaron padres y madres, el estudiante también orinó a una compañera, agredió a otros alumnos y lanzó amenazas de muerte en reiteradas ocasiones, llegando incluso a advertir que podría ingresar armado al establecimiento.
TESTIMONIOS DE LAS FAMILIAS
Una madre, que pidió preservar su identidad, describió el temor que atraviesan: “Es un chico que hace rato tiene problemas. La semana pasada golpeó a un profesor y lo descompensó. Entiendo que estuvo en terapia intensiva, pero ahora está estable. También amenazó con un arma y dijo que iba a matar a quien se le cruzara. Como madre, tengo miedo de que cumpla su amenaza y termine hiriendo a alguien inocente”.
Otra de las mujeres aseguró que los padres viven en alerta permanente: “No hay padre que no vaya a buscar a su hijo todos los días. Yo voy a la salida porque no sabemos en qué momento puede ocurrir algo grave”.
CUATRO AÑOS DE RECLAMOS SIN RESPUESTAS
Las familias sostienen que el alumno presenta problemas de conducta desde hace cuatro años y que en numerosas oportunidades se convocó a sus padres, quienes nunca asistieron a las reuniones escolares. Según detallaron, la institución elevó múltiples notas al Consejo Provincial de Educación solicitando la intervención de un equipo interdisciplinario, pero no recibieron respuestas.
Incluso, durante una reunión reciente con el director, los padres vieron las gestiones realizadas por la escuela. “El director nos mostró todas las notas que envió y que no tuvieron respuesta. Cuando presentamos nuestro reclamo en el Consejo, nos dijeron que no tenían registros de pedidos de esta institución. Los docentes están desbordados y sin herramientas para actuar”, explicó una de las madres.
EL RECLAMO FORMAL AL CONSEJO DE EDUCACIÓN
Tras la última agresión, las familias redactaron un documento dirigido a la Dirección de Nivel Medio del Consejo de Educación, presentado el jueves 21 de agosto. En la nota exigen medidas concretas en un plazo de diez días y el acompañamiento activo de profesionales que permitan garantizar la seguridad de la comunidad educativa.
El escrito advierte que, de no obtener respuestas, se evaluarán otras vías de intervención para proteger a estudiantes y docentes. “Tampoco queremos que ese chico deje de estudiar, porque tiene derecho como todos, pero es necesario encontrar una solución ahora”, concluyó una madre.