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“Pedí perdón”: la brutal amenaza de los barras de Independiente a dos hinchas de la U de Chile

 El partido entre Independiente y Universidad de Chile, válido por los octavos de final de la Copa Sudamericana, terminó con una jornada de violencia sin precedentes en la historia del fútbol sudamericano. Los hechos ocurrieron en el estadio Libertadores de América, en Avellaneda; dejaron un saldo de al menos 19 personas heridas y 90 detenidos tras una batalla campal entre las hinchadas de ambos equipos.

La violencia comenzó al inicio del segundo tiempo, cuando los hinchas de Universidad de Chile empezaron a arrojar proyectiles —que incluían palos, botellas, partes de sanitarios y bombas de estruendo— hacia los sectores donde se encontraban los simpatizantes de Independiente. Esta acción desató un enfrentamiento directo y feroz que provocó la suspensión, primero temporal y luego definitiva, del partido.

Ante la inacción policial, la barra de Independiente reaccionó invadiendo la tribuna donde estaban los hinchas visitantes, forzando una reja para entrar y desatando una pelea violenta con “Los de Abajo”, la barra brava de Universidad de Chile.

LAS VIOLENTAS AMENAZAS A LOS HINCHAS DE LA U DE CHILE

En varios videos que circularon en redes sociales se puede ver a hinchas de Independiente golpeando violentamente a los visitantes, desnudándolos y obligándolos a abandonar la tribuna mientras seguían agrediéndolos con palos. En medio del caos, un hincha chileno fue empujado y cayó aproximadamente 10 metros, mientras que otro saltó al vacío desde la tribuna, desesperado por la situación.

En otro video, los barras de Independiente se muestran amenazando a dos hinchas de la U de Chile en medio del caos. “Pedí perdón”, les dice el agresor a los hinchas que lloran y piden piedad, esperando lo peor.

El partido fue suspendido tras el minuto 48 con el marcador 1-1 en cancha, pero la CONMEBOL anunció días después la cancelación definitiva del encuentro debido a la falta de garantías de seguridad. Los órganos judiciales y disciplinarios de la CONMEBOL se encargarán de determinar las sanciones correspondientes a los clubes y a los responsables.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó la violencia y denunció la “evidente irresponsabilidad en la organización” del evento, afirmando que “nada justifica un linchamiento”. Por su parte, el directivo de Universidad de Chile, Daniel Schapira, criticó la ubicación de su hinchada en la tribuna y alertó sobre el riesgo que ello representaba. El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, culpó a la barra de Universidad de Chile por el estallido de violencia y pidió sanciones para el club chileno.

En total, 19 personas resultaron heridas y fueron atendidas en distintos centros médicos; dos de ellas estaban en estado grave en el Hospital Fiorito, sin que aún se conozca la nacionalidad de los heridos más críticos. Además, aproximadamente 350 hinchas de la U fueron detenidos, algunos de ellos en Buenos Aires, mientras que otros fueron amparados por vecinos de Avellaneda para evitar detenciones o daños mayores.

La CONMEBOL declaró que “lo deportivo pasa a segundo plano” y que la máxima prioridad es la seguridad y el cuidado de los heridos y detenidos, reiterando la suspensión definitiva del partido y remitiendo los hechos a la Comisión Disciplinaria para las investigaciones pertinentes.